¿Cuáles fueron las principales dificultades con las que se topó al querer desarrollar la institución? ¿Y con qué ventajas se contó?
Ese día 17 de agosto llegaron dirigentes de todos lados que jamás nos habíamos visto, estuvimos reunidos durante tres días y producto de esta conjunción nace nuestra asociación. Como es lógico pensar, al iniciar una tarea de esta envergadura se enfrenta a situaciones difíciles. Tuvimos varias dificultades, pero siempre la principal fue la carencia de recursos, luego fue la falta de preocupación y apoyo de las autoridades correspondientes. Al reunirnos durante este tiempo pudimos conocernos y opinar, y al segundo día ya empezamos a formar legalmente nuestra asociación, a realizar las tramitaciones correspondientes. Se realizaron los trámites necesarios ante notaría, municipalidad, Ministerio de Justicia y otros para conseguir la legalización. Obtuvimos nuestra personalidad jurídica y empezamos a trabajar en los objetivos que nos habíamos propuestos, todos bastante importantes y específicos.
Las ventajas con que contamos en esta tarea fueron la experiencia que teníamos varios de este grupo en la organización de este tipo de estructuras, apoyado este conocimiento con universidades de la zona, que nos apoyaron en este proceso. Tengo la convicción que la ventaja fuerte que tuvimos fue el deseo ferviente de todos nosotros de cambiar esta situación país. Este deseo, esta convicción aún vive fuerte en nosotros, referente a querer cambiar la realidad de los adultos mayores, a que se nos considere más y a que se respeten nuestros derechos y nuestra dignidad. Esta ventaja nos dio y nos da fuerza para seguir luchando, nos dio la fortaleza para recorrer el país y realizar innumerables reuniones, y sustenta nuestra tremenda vocación para seguir trabajando en forma voluntaria. Sin recursos es muy difícil realizar una tarea como esta.
Realiza un diagnóstico de las personas mayores en Chile. ¿Conoces realidades de otros países?
Nosotros vemos que tenemos unas personas mayores carentes de unidad, de conducción. Tenemos que ver la forma de como rompemos esta invisibilidad que nos cubre, cómo nos hacemos presente en el desarrollo y en el qué hacer del país. Para lograr esto, concluimos que es fundamental la creación de un Ministerio del Adulto Mayor, en concordancia con las tres grandes tareas que tenemos: primero, la creación de este ministerio; segundo, la promulgación de una ley integral que proteja nuestros derechos y regule el marco jurídico de las personas mayores, porque las leyes que existen no sirven para posicionar al adulto mayor en la dignidad y en la importancia que nos merecemos. En tercer lugar es imprescindible que haya una unidad de las personas mayores, que exista una sola voz para hacer presente nuestras inquietudes. Al ser nosotros los adultos mayores en Chile alrededor de 4 millones de ciudadanos, tenemos pero mucho que decir y mucho que aportar.
En varios países del mundo el trato a la gente de edad, el cómo se aborda la vejez, está muy bien enfocada, como son los casos de España, Inglaterra, Japón. Allí las personas mayores son respetadas y en otros veneradas. Recodemos que estos son países con mucho respeto a su historia, por lo que el patrimonio vivo que poseen son sus personas mayores. En Chile no ocurre eso, se piensa que ya no podemos producir, y no toman en cuenta la sabiduría, la experiencia que poseemos, y si lo consideraran seríamos un aporte económico, social y político valiosísimo.
Bajo la respuesta a la pregunta anterior, ¿qué realidades se deben sí o sí mejorar en Chile para que las personas mayores tengan mayor tranquilidad y comodidad en sus vidas? ¿Es tan importante la creación de un Ministerio del Adulto Mayor?
Sabemos que la realidad del adulto mayor es muy precaria en general: maltratada, olvidada, abandonada. También sabemos que instituciones, universidades han tratado de hacer un diagnóstico del cómo viven los adultos mayores. Pero pocas cosas concretas se han hecho. Somos discriminados en las oportunidades de trabajo, las pensiones son malísimas en general, no existe un trabajo coordinado entre el sector público y el privado para ir en ayuda de este sector de la población. Esto ocurre porque no nos han escuchado, hace bastante tiempo que venimos solicitando la creación de un Ministerio del Adulto Mayor que logre hacernos partícipe de las decisiones que se tomen sobre nosotros. Un ministerio al cual vayamos a abrir la puerta y no a golpearla. Actualmente, al no tener esta representación nos están tratando como personas de segunda categoría. Y hasta se nos ridiculiza tratándonos de ancianitos/as o abuelitos/as.
Hemos tenido como misión, a través de las comunicaciones y de la información, enseñarle a la gente lo que realmente somos como adultos mayores: personas activas y capaces de desarrollar acciones de importancia. Si bien es cierto que el envejecimiento implica una pérdida de facultades cognitivas y de fuerza física y desgaste de los sentidos, esto se suple con el conocimiento, la experiencia y el avance en medicina. Hay que recordar que las personas mayores estamos viviendo cerca de 20 años más, y muchos llegan en muy buenas condiciones. Tienen que ser incorporadas al desarrollo y garantizar el contacto con su gente, con su comunidad. Chile debe preocuparse por no dejarlos excluidas, solas. Como ANAM siempre nos hemos preocupado de esto, acción que con la creación de un Ministerio del Adulto Mayor se simplificaría mucho. Se han creado ministerios que, parta mí, revisten menos importancia. Este nuevo ministerio tiene que fijarse como meta que los adultos mayores envejezcamos feliz y dignamente, esto es, asegurar nuestra calidad de vida en la salud, en educación, en trabajo, en transporte, en vivienda y en seguridad ciudadana.