ACTUALIDAD. EL DESAFIO ACTUAL DEL USO RACIONAL DE MEDICAMENTOS EN CHILE
Expertos y autoridades sanitarias advierten que la automedicación y la polifarmacia están generando una crisis silenciosa que amenaza la salud pública.

“Los principales lugares no autorizados donde se puede adquirir un fármaco son la feria, el almacén de barrio y por internet o RRSS.”
“Nuestra población envejece, y con ello aumenta el número de personas con múltiples enfermedades crónicas, lo que frecuentemente se traduce en el uso de cinco o más fármacos simultáneamente.”
“La OMS estima que para el año 2050 la resistencia microbiana podría generar más muertes que el cáncer.”
En la farmacia de la esquina, en la feria libre del barrio, en los almacenes de barrio o directamente en redes sociales: los medicamentos circulan en Chile con una facilidad que preocupa a los especialistas. Según la Encuesta Nacional de Medicamentos del año 2017, en ese entonces seis de cada diez chilenos consumía al menos un medicamento al día, y un número no despreciable lo hacía por cuenta propia y sin supervisión de profesionales de la salud. Es un hecho que esa cifra se mantenga o haya aumentado en estos últimos años.
El concepto de Uso Racional de Medicamentos (URM) no es nuevo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió en 1985 que hay uso racional de medicamentos “cuando los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un período de tiempo adecuado y al menor costo posible para ellos y para la comunidad”. Cuatro décadas después, ese estándar sigue siendo una meta difícil de alcanzar.
Para los especialistas, cuatro son las principales problemáticas que se enfrentan en este tema:
- La automedicación y la desinformación social.
- El uso de antibióticos con poca vigilancia.
- La polifarmacia no controlada.
- El mercado ilegal.
Automedicación y desinformación: hábitos peligrosamente normalizados

La automedicación implica el uso de medicamentos sin receta y por iniciativa propia, siendo una práctica cada vez más común en la sociedad, impulsada esencialmente por el ritmo de vida, el volumen de información disponible y las carencias actuales del sistema de salud.
El problema no es menor. Según datos del Ministerio de Salud de Chile (MINSAL, www.minsal.cl/), “más del 50% de los pacientes desconoce las funciones y acciones específicas de los fármacos que utiliza, y el uso imprudente de los medicamentos está dando lugar a situaciones que silenciosamente se vuelven riesgosas para la población, como el aumento en las tasas de resistencia bacteriana a los antibióticos, el incremento de las hospitalizaciones derivadas de reacciones adversas o interacciones de fármacos, y el enmascaramiento de síntomas importantes para el diagnóstico de diversas patologías”.
Y dentro de este problema, clave resultan las indicaciones sobre uso de fármacos que se encuentran por todas las RRSS, y que gratuitamente día a día vecinos, amigos y conocidos dan sobre tal o cual medicamento.

La amenaza de los antibióticos sin control
El caso de los antibióticos es especialmente preocupante. Un estudio del Instituto de Salud Pública (ISP, www.ispch.gob.cl/) detectó el aumento en el consumo de cinco antibióticos en Chile, siendo los más vendidos la amoxicilina, ciprofloxacino, azitromicina, cefadroxilo y amoxicilina con ácido clavulánico.
La consecuencia directa de ese consumo sin control es la resistencia bacteriana. La Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. (MedlinePlus, medlineplus.gov/) la define de la siguiente forma. “El uso incorrecto de los antibióticos puede provocar cambios en algunas bacterias o permitir que crezcan bacterias resistentes. Estos cambios fortalecen las bacterias, lo cual hace que la mayoría o todos los antibióticos dejen de funcionar contra ellas y no las maten. Esto se denomina resistencia a los antibióticos. La bacteria resistente continúa creciendo y multiplicándose, haciendo a las infecciones más difíciles de tratar”.
Y las proyecciones son alarmantes a nivel global. La OMS estima que para el año 2050 la resistencia microbiana podría generar más muertes que el cáncer.
La polifarmacia: otro flanco crítico
Junto a la automedicación, existe otro fenómeno igualmente preocupante: la polifarmacia. Nuestra población envejece, y con ello aumenta el número de personas con múltiples enfermedades crónicas, lo que frecuentemente se traduce en el uso de cinco o más fármacos simultáneamente.
Sin una supervisión adecuada por parte de un equipo de salud, el riesgo de interacciones peligrosas y reacciones adversas se multiplica.

El mercado ilegal
A los problemas de uso se suma la circulación de medicamentos fuera de los canales autorizados. En el primer semestre de 2021, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI, www.pdichile.cl) realizó 531 incautaciones de medicamentos, y entre enero y junio de 2022 se retiraron casi 677 mil fármacos del mercado. Los principales lugares no autorizados donde se puede adquirir un fármaco son la feria, el almacén de barrio y por internet o RRSS.
El ISP ha advertido que un medicamento adquirido en un lugar no autorizado puede:
- Contener componentes tóxicos.
- Contener componentes distintos a los declarados.
- Empeorar una enfermedad existente o no diagnosticada.
- Provocar reacciones adversas graves.
En este escenario, los expertos coinciden en que el químico farmacéutico es una pieza clave pero subutilizada. El Uso Racional de Medicamentos, cuando se aplica de forma sistematizada al interior de los sistemas de salud, permite optimizar los resultados farmacoterapéuticos, disminuir la aparición y gravedad de los efectos adversos y reducir los gastos asociados a medicamentos.
El camino hacia un uso racional es, en definitiva, un desafío compartido. Involucra a diversos actores: el Estado, las empresas, la academia y la ciudadanía. Es un desafío que se debe atender con sentido de urgencia, y en el que los químicos farmacéuticos son una pieza fundamental.
Sin una supervisión adecuada por parte de un equipo de salud, el riesgo de interacciones peligrosas y reacciones adversas se multiplica.

