ACTUALIDAD. CHILE ENVEJECE SIN FRENO: CUATRO MILLONES DE PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS Y UN SISTEMA QUE NO ALCANZA A RESPONDER

“Chile tiene las edades efectivas de retiro más altas de la OCDE: las mujeres se jubilan en promedio a los 66,2 años; los hombres, a los 69.”
“Cerca del 59% de las Personas Mayores declara tener poca o ninguna confianza en los gobiernos, y más del 80% desconfía del Congreso.”
“La Organización Mundial de la Salud advierte que (la soledad) se asocia a un aumento del 50% en el riesgo de desarrollar demencia, un 25% más de riesgo de muerte prematura y un 30% mayor probabilidad de infarto o enfermedades cardiovasculares.”
“La mayoría de las Personas Mayores vive acompañada. Sin embargo, el 49,2% de los Mayores de 60 años declara experimentar soledad, y el 55,5% presenta alto riesgo de aislamiento social.”
Un nuevo reporte del Observatorio del Envejecimiento UC–Confuturo revela que el país se adentra en una fase de vejez avanzada, con brechas críticas en salud, empleo, soledad y participación cultural.
En 1992, apenas uno de cada diez chilenos tenía más de 60 años. Hoy esa proporción se ha duplicado: el 19,8% de la población pertenece a ese tramo etario, y las proyecciones apuntan a que en 2026 superará el 21%. Para 2050, más de un tercio del país será mayor de 60 años. Chile envejece a un ritmo que supera con creces la capacidad de adaptación de sus instituciones, y un detallado informe del Observatorio del Envejecimiento de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Confuturo lo documenta con cifras que interpelan a la política pública.
La epidemia silenciosa de las enfermedades crónicas
La hipertensión afecta al 52,4% de los chilenos mayores de 60 años. La diabetes, al 27%. El dolor crónico, al 21,5%. Estos son los tres males más frecuentes entre la población mayor, según la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia 2022 (ENDIDE). Pero el problema no es solo la prevalencia: es la acumulación. Mientras el 32,1% de los hombres mayores no reporta ninguna enfermedad crónica, en las mujeres esa cifra cae al 20%. Ellas enfrentan más condiciones simultáneas y una mayor carga de síntomas.
A esa realidad se suma la polifarmacia: el 16% de las Personas Mayores toma seis o más medicamentos regularmente, una proporción que asciende al 25% entre quienes tienen 80 o más años. Los hogares con Mayores destinan un promedio de $129.272 mensuales solo en medicamentos —más del doble que los hogares sin ellos—, una cifra que para muchos es imposible de sostener.
Solos entre la multitud: la paradoja de la soledad en la vejez
En Chile predominan los hogares multigeneracionales. La mayoría de las Personas Mayores vive acompañada. Sin embargo, el 49,2% de los Mayores de 60 años declara experimentar soledad, y el 55,5% presenta alto riesgo de aislamiento social, según la Encuesta de Calidad de Vida en la Vejez 2022. No es una contradicción: rodearse de familia no garantiza sentirse parte de nada.
La soledad en la vejez no es un capricho emocional. La Organización Mundial de la Salud advierte que se asocia a un aumento del 50% en el riesgo de desarrollar demencia, un 25% más de riesgo de muerte prematura y un 30% mayor probabilidad de infarto o enfermedades cardiovasculares. Los factores que la explican son múltiples: deterioro de la salud, educación básica, vivir solo (especialmente en hombres), viudez y barreras estructurales como la inseguridad urbana o la brecha digital.
Trabajar por necesidad: el mercado laboral de la vejez y su informalidad
Chile tiene las edades efectivas de retiro más altas de la OCDE: las mujeres se jubilan en promedio a los 66,2 años; los hombres, a los 69. Y muchos siguen trabajando no por elección, sino por obligación. El 62% de quienes ya cumplen los requisitos para jubilarse declara continuar trabajando por necesidad económica. En mujeres, esa proporción llega al 71%.
Pero ese trabajo frecuentemente ocurre en condiciones precarias. La informalidad laboral, que ronda el 20% en la adultez media, se dispara al 53,9% entre los 65 y 69 años, y alcanza el 62,8% en personas de 70 o más. Las mujeres exhiben tasas de informalidad aún más altas en todos los tramos. En paralelo, el desempleo entre personas mayores aumentó de forma significativa: en hombres de 60 a 64 años pasó de 3,9% en 2019 a 7,5% en 2025.
Los Mayores votan, pero se sienten ignorados
Las personas de 60 a 69 años son el grupo con mayor tasa de participación electoral en Chile. En las elecciones presidenciales de 2013, hasta el 69% del tramo 65–69 años concurrió a las urnas. Aunque esa cifra ha bajado levemente en los últimos ciclos —en parte por el impacto de la pandemia—, los Mayores siguen siendo una fuerza electoral determinante: en el plebiscito de 2022, representaron más de 3,2 millones de votos.
Sin embargo, la confianza en las instituciones es baja: cerca del 59% de las Personas Mayores declara tener poca o ninguna confianza en el gobierno, y más del 80% desconfía del Congreso. Su participación, a diferencia de la de los jóvenes, no está ligada a la satisfacción con la democracia, sino al hábito cívico y al sentido del deber: votan incluso cuando no creen en el sistema.
Cultura, la última barrera
La participación cultural también retrocede con la edad. Si bien el 75,4% de la población Mayor de 15 años realizó alguna actividad cultural en el último año, ese porcentaje cae al 51% entre los 60 y 69 años, y al 36,6% en Mayores de 70. Las barreras son concretas: dificultades de desplazamiento, inseguridad en horarios vespertinos, escasa oferta territorial y brechas digitales. La artesanía —gratuita, cercana, comunitaria— es la actividad más practicada (50,7%), seguida de lejos por las fiestas religiosas (23,8%).
El reporte concluye que el envejecimiento en Chile no implica la desaparición del vínculo cultural ni social ni laboral, sino su reconfiguración bajo condiciones de mayor precariedad. El desafío no es solo ampliar servicios: es rediseñar instituciones que reconozcan a las Personas Mayores como sujetos activos, no como receptores pasivos de políticas asistenciales.
PUNTOS CLAVES DEL INFORME
- Demografía:las personas de 60 años o más representan casi 1 de cada 5 habitantes. Para 2044, este grupo será el más numeroso del país.
- Situación laboral:un 30,6% de las Personas Mayores están ocupadas, sin embargo, persiste una alta informalidad, afectando al 59,7% de mujeres mayores de 65 años.
- Salud y dependencia:preocupa el aumento de la multimorbilidad. Si bien el 65,9% de personas entre 80-89 años es autónomo, la dependencia sube al 62,7% tras los 90 años, afectando más a mujeres.
- Desafíos sociales:
- Inclusión:el 84% de la ciudadanía percibe que el país no está preparado para este cambio demográfico.
- Brecha digital:solo el 41% de las Personas Mayores utiliza internet de manera efectiva, reduciéndose en zonas rurales.
- Cuidado:un 28% de Personas Mayores cuida nietos diariamente, a menudo como una carga.
- Participación:las Personas Mayores presentan alta participación electoral (superior al 40%).
