SALUD

LOS PELIGROS DE LA DESHIDRATACION Y LOS GOLPES DE CALOR PARA LA POBLACION MAYOR

“Las Personas Mayores tienen menos probabilidades de sentir y reaccionar ante los cambios de temperatura, llegando incluso a no sentir sed.”


“El MINSAL recomienda mantener una rutina de hidratación supervisada, ventilar los espacios evitando corrientes de aire caliente y monitorear periódicamente el estado general de las Personas Mayores.”

 

“La deshidratación y el golpe de calor en Mayores representan un desafío de salud pública que requiere atención inmediata y sostenida.”

Miles de Personas Mayores en Chile enfrentan riesgos graves durante las olas de calor. Expertos advierten sobre la importancia de la prevención y el reconocimiento temprano de síntomas.


Con la llegada del verano 2026 y las proyecciones de olas de calor cada vez más intensas, Chile enfrenta una amenaza creciente para la salud de su población más vulnerable: las Personas Mayores.
En Fundación Las Rosas (https://www.fundacionlasrosas.cl/) explican los riesgos de estas condiciones de extremo calor. “El organismo de las Personas Mayores cambia su composición corporal, tiene menor agua que en la juventud. Esta condición, sumada a una disminución en la capacidad de sentir sed, convierte a las Personas Mayores en un grupo de alto riesgo”.


Hay que recordar que las Personas Mayores tienen menos probabilidades de sentir y reaccionar ante los cambios de temperatura, llegando incluso a no sentir sed. Este fenómeno puede tener consecuencias fatales si no se toman medidas preventivas.

 

 

Los síntomas: una señal de alerta

  • Reconocer los signos de deshidratación y golpe de calor puede salvar vidas. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
    Mareos.
  • Temperatura corporal elevada.
  • Dolores de cabeza.
  • Pulso rápido.
  • Respiración alterada.
  • Náuseas y vómitos.
  • Debilidad.
  • En los casos más graves, pérdida de consciencia y convulsiones.

 

Lo más preocupante es que estos síntomas pueden confundirse con otros malestares comunes en la población Mayor, por lo que la observación es vital. Recordemos que el calor dilata las arterias, produciendo menos bombeo de sangre y, por lo tanto, no le llega al cerebro. Una Persona Mayor se puede desvanecer y esto puede dar una caída, una fractura, un desvanecimiento o golpe en la cabeza.

 

 

Recomendaciones del Ministerio de Salud


El Ministerio de Salud de Chile recomienda mantener una rutina de hidratación supervisada, ventilar los espacios evitando corrientes de aire caliente y monitorear periódicamente el estado general de las Personas Mayores.


Estas son especialmente sensibles a deshidratarse porque, normalmente, tienen menos capacidad de sentir sed. A aquellas personas con mayor discapacidad o aislados, hay que ofrecerles líquidos frecuentemente y estimularlos a tomar, aun cuando ellos no lo soliciten.


El Minsal hace un llamado a estar pendientes de aquellas personas que están en mayor riesgo, visitándolas o llamándolas al menos dos veces al día.

 

Entre las principales medidas preventivas destacan:

Hidratación constante: ofrecer líquidos de manera regular, aunque no manifiesten sed, al menos 8 vasos de agua (2 litros) diarios, que pueden complementarse con infusiones sin cafeína.


Evitar exposición solar: no exponerse al sol en forma desmedida entre las 11 de la mañana y las 5 de la tarde.


Vestimenta adecuada: usar ropa cómoda, de colores claros, un sombrero y protector solar de factor mayor a 30.


Alimentación apropiada: consumir comidas livianas y de fácil digestión, asegurando entre 20 y 30 gramos de proteína en cada comida, priorizando alimentos con alto contenido de agua como sandía, melón, verduras verdes, jaleas o compotas.

 

La deshidratación y el golpe de calor en Mayores representan un desafío de salud pública que requiere atención inmediata y sostenida. Con miles de Personas Mayores en riesgo y proyecciones de olas de calor cada vez más intensas, la prevención, la educación y el acompañamiento familiar se vuelven herramientas fundamentales para proteger a nuestras Personas Mayores.


Importante es prevenir estos cuadros antes de que se presenten, manteniéndose vigilantes durante todo el verano y especialmente atentos ante las alertas meteorológicas que cada vez son más frecuentes en nuestro país.